Seguidores

sábado, 17 de diciembre de 2011

Aniversario de su marcha.

(A 11 de Noviembre del 2011).

Madre de Dios, cómo pasa el tiempo,
sin siquiera darme yo cuenta,
hoy ya hace un año que le dieron
su santa y gélida sepultura…
¡Qué triste resultó ser su sepelio…
pero cuán grande quedó en su holgura!

Hoy vuelvo a retar al Reino de los Cielos,
sopesando si al fin mi alma madura…
¿Dónde acuden los muertos buenos?
¿Dónde quedan los vivos, si acaso duran?
Qué complicado vivir sin abuelo,
escribir versos, que el corazón murmura…
¡Qué fácil saciarse de los recuerdos
y pensar que mis heridas no supuran!

Ando perdido, sin un futuro cierto,
entregándome a lo prohibido y a la lectura.
¿Habrá un lugar en este mundo de perros
donde un poeta pueda cavar su tumba?
¿A qué murió, habiendo dicho mi nombre,
dejándome de manera tan obscura?
De verdad, prometo que no lo entiendo,
¿podrán darme respuesta alguna?

Ya no sé, si yo vivo… o si muero,
no sé por qué sigo alzando la pluma,
para qué continúo con mis versos,
si dicen que los difuntos no escuchan…
Me parecen tan lejanos y gélidos,
y los vivos no me prestan ayuda.
¿De qué sirve un poeta enfermo?
¿De qué un alma que sólo aúlla?
Lo sé, seré un lobo solitario eterno,
así, tranquilo lo asumo, no cabe duda.

No lo he dicho hasta este momento,
pero el once es mi número de la fortuna.
Hoy sirvió de bien poco, y me siento
vacío, amargado, tengo el aura oscura.
Debo aprender ya a resistir sin abuelo,
a revivirle en mi memoria abrupta.

Descansa en paz, encendidas estarán
mis dolientes velas y mis literarias plumas.

A la memoria de Pedro Plaza García,
fallecido el 10 de Noviembre de 2010,
rondando los fabulosos ochenta y seis.


Pedro J. Plaza, El Escritor de Soñadores.

1 comentario:

  1. Felicidades de nuevo Pedro! qué lindo poema! un placer tenerte de colaborador!
    Abrazos!

    ResponderEliminar

¡Escríbenos!